Aljarafesa está dando un paso importante en su forma de gestionar la eficiencia energética y la protección del medio ambiente mediante la puesta en marcha de cuatro nuevas plantas solares fotovoltaicas en instalaciones vinculadas al ciclo integral del agua.
Las actuaciones se desarrollan en la EDAR de Aznalcázar, la EDAR de Villamanrique, la ETAP de Salteras y la EDAR Guadalquivir. En conjunto, supondrán la instalación de más de 9.000 placas solares y una inversión total superior a los 5,7 millones de euros. De esta cantidad, algo más de 339.000 euros cuentan con financiación procedente de los fondos PRTR, mientras que la aportación propia de Aljarafesa supera los 5,3 millones de euros.
El proyecto avanza de forma progresiva. Las plantas solares de la EDAR de Aznalcázar y la EDAR de Villamanrique ya se encuentran finalizadas, mientras que las actuaciones previstas en la ETAP de Salteras y en la EDAR Guadalquivir tienen como horizonte de ejecución mediados y finales de 2026, respectivamente.
Estas instalaciones permitirán a Aljarafesa generar parte de la energía que necesita para prestar sus servicios, reduciendo la dependencia del mercado eléctrico y reforzando la estabilidad del sistema. En un contexto en el que los precios de la energía pueden verse afectados por situaciones excepcionales, disponer de generación renovable propia contribuye a contener el impacto que estos incrementos pueden tener sobre los usuarios.
La iniciativa se enmarca también en los objetivos europeos de neutralidad energética para las instalaciones de tratamiento de aguas residuales urbanas. Aljarafesa trabaja ya en esa dirección, combinando la energía solar fotovoltaica con otros recursos renovables, como el biogás generado en determinadas plantas, que también puede transformarse en energía.
En este camino, la EDAR de Palomares tendrá un papel especialmente relevante. La combinación de energía fotovoltaica y biogás permitirá avanzar hacia el objetivo de neutralidad energética previsto para 2045, reforzando el compromiso de Aljarafesa con la reducción de emisiones y la transición hacia un modelo de gestión más sostenible.
Además de su impacto ambiental, las nuevas plantas solares mejorarán la capacidad de respuesta ante situaciones excepcionales. En la ETAP de Salteras, por ejemplo, la generación renovable prevista permitiría mantener la producción de agua potable durante más de 24 horas en caso de una interrupción generalizada del suministro eléctrico, sin afectar a la producción.
Con estas actuaciones, Aljarafesa da un nuevo paso hacia un servicio público más sostenible, más autónomo y mejor preparado para responder a los desafíos energéticos y ambientales de los próximos años.