Desde hace varios años, el municipio aljarafeño de Tomares celebra el éxito del tanque de tormentas, una infraestructura crucial que ha cumplido su función en la mitigación de los riesgos de inundaciones que históricamente se producían en el municipio. Como el primer tanque de tormentas en el Aljarafe, esta obra representa un hito en la protección de la población contra las avenidas de agua causadas por lluvias intensas.
Con una capacidad de hasta 16.000 metros cúbicos, el tanque de tormentas es un depósito subterráneo que almacena el agua que entra en el tanque a través de una red unitaria, que recoge tanto el agua de la lluvia como las aguas residuales domiciliarias, y la devuelve a las redes de saneamiento de manera controlada una vez pasada la tormenta, utilizando la estación de bombeo de Tomares para conducirlas hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales Guadalquivir. El tanque de tormentas regula, por tanto, la acumulación de agua en las zonas de menor cota del pueblo, protegiendo a la población de las inundaciones.
Un ejemplo reciente de la eficiencia del tanque fue el episodio del pasado 9 de febrero, cuando recibió un acumulado de 103’8 litros de agua por metro cuadrado en un día, con picos de 28,4 litros por metro cuadrado en una hora, alcanzando un máximo de llenado del 35,89%. Este rendimiento demuestra su capacidad para manejar condiciones extremas.
Además, la gestión eficaz de la red de saneamiento es fundamental para evitar colapso durante fuertes episodios pluviométricos. El mismo día 9 de febrero, Aljarafesa recibió tan sólo 60 avisos de incidencias en redes por fuertes precipitaciones en los 31 municipios a los que presta servicio, correspondiendo además el 66% a atascos en superficie de imbornales. Este alto nivel de eficiencia refleja los sólidos planes de prevención, limpieza y mantenimiento de las redes de saneamiento de la empresa de agua.
Las obras del tanque de tormentas estaban incluidas en el marco del plan de prevención de inundaciones de la empresa de agua, convirtiéndose en el momento de su ejecución en la mayor inversión en infraestructura hidráulica en el Aljarafe, por un montante total, contando con las acciones previas en el marco de prevención de inundaciones, que superaba los 7 millones de euros, financiados conjuntamente por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y Aljarafesa.