Aljarafesa continúa avanzando en su estrategia de sostenibilidad y lucha contra el cambio climático con resultados muy significativos. Desde 2017, la empresa ha logrado reducir en un 72 % su huella de carbono, consolidando así su compromiso con la neutralidad climática y la mejora continua de su desempeño ambiental.
Este avance forma parte de la estrategia de descarbonización impulsada por la entidad, un plan orientado a disminuir al máximo las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) asociadas a su actividad y a avanzar hacia un modelo de gestión cada vez más eficiente y respetuoso con el entorno.
Para ello, la compañía desarrolla de forma periódica el cálculo, verificación y seguimiento de su huella de carbono, lo que permite identificar los principales focos de emisión y definir medidas concretas de reducción.
En este proceso, Aljarafesa analiza no solo el consumo eléctrico de sus instalaciones, sino también otros aspectos relacionados con su actividad diaria, como las emisiones derivadas de los procesos de tratamiento del agua y depuración, el uso de productos químicos, los gases refrigerantes, el consumo de combustible de la flota corporativa y determinados servicios externos vinculados a la cadena de valor.
En materia energética, la empresa consume electricidad procedente de fuentes renovables con garantía de origen, lo que refuerza su posicionamiento dentro de su estrategia de neutralidad climática.
La reducción alcanzada en estos años ha sido posible gracias a la puesta en marcha de distintas actuaciones orientadas a mejorar la eficiencia energética y a incorporar fuentes de energía limpia. Entre ellas destacan la implantación de instalaciones fotovoltaicas en distintos centros de trabajo, el uso de aerogeneradores, el aprovechamiento energético del biogás generado en infraestructuras de depuración, la renovación progresiva de la flota corporativa hacia tecnologías más sostenibles y las futuras mejoras energéticas previstas en la sede social.
Con esta línea de trabajo, Aljarafesa reafirma su compromiso con la innovación, la sostenibilidad y la prestación de un servicio público esencial alineado con los retos ambientales del presente y del futuro.